miércoles, 22 de agosto de 2012

Arte sano



Sólo he visto MAN ON FIRE una vez, cuando se estrenó hace ya ocho años, por lo que... Recuerdo un día de calor como el de hoy; recuerdo un comentario inesperado en un programa de cine por la radio (¿Séptimo vicio?); recuerdo no tener nada mejor que hacer esa tarde infernal; recuerdo ir al cine por calles desoladas; recuerdo la sala aún más post-apocalíptica que el exterior; recuerdo un buen arranque, correcto; recuerdo a Denzel Washington esforzándose por crear un personaje con la suficiente ambigüedad; recuerdo un punto de anclaje inteligente que no deja al film salir por los aires; recuerdo que la película salta por los aires justo cuando menos te lo esperas, que es a los tres cuartos de hora; recuerdo que luego se me hizo un poco larga, porque no había visto que duraba dos horas y media; recuerdo que en su salvaje tramo final, Washington me recordó más que nunca a Takeshi Kitano; y recuerdo salir del cine con una extraña sensación, porque lo normal hubiese sido pensar que una película de Tony Scott no era más que un envoltorio bonito y un contenido decepcionante, pero en este caso todo eso es mucho más relativo. Primero porque MAN ON FIRE es una película ambiciosa y que no teme irse de madre, y eso, en el descafeinado cine comercial de lo que llevamos de siglo, no es cualquiera cosa, amigos.
Descanse en paz, señor Scott.
Saludos ardientes.






4 comentarios:

Mr. Lombreeze dijo...

Pues yo recuerdo a Denzel Washington cortándole los dedos a un hijodeputa corrupto mientras le habla en castellano... y se me pone dura.
Y recuerdo al osito Creasy abrazado a una niñita rubia con música de Carlos Varela... y se me arrasan los ojos.
A Beautiful Redemption Movie.

dvd dijo...

Es buena, sí...

MrMierdas dijo...

Buena? Yo el otro día le corté dos dedos a un tío que me dijo que era de la HERMANDAD del Santo Sepulcro, hablo mexicano como Denzel y escucho el Blue Bayou cuando me deprimo con una pistola de agua...

dvd dijo...

Ya, pero usted es el puto amo, y Denzel un aficionadillo del montón...

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!