Y otro que se nos fue, Tim Curry, uno de esos actores totales, de fuerte presencia y que siempre fue tremendamente querido por el público. Curry era esencialmente un comediante, especialmente dotado para el musical y de presencia magnética, pero uno de sus papeles más emblemáticos lo obtuvo en la adaptación original que la Warner hizo para televisión de uno de los grandes libros de Stephen King. IT condensaba en tres horas el tocho de King, con la dificultad para abarcar sus muchos recovecos narrativos, un problema que tampoco se ha resuelto en las más de seis horas del reciente díptico. Sea como sea, no está de más el esfuerzo de ponerse ante este telefilm, bien terminado para la época, aunque algunos efectos hayan quedado obsoletos. Es menos truculenta de lo que cabría esperar, pero me parece de justicia apuntar que absolutamente todos los momentos fuertes ya estaban aquí, y que Muschietti ha hecho poco más que "lucrarse" del trabajo ajeno. Además, Curry compone un Pennywise inolvidable, icónico, jocoso y aterrador; uno de esos personajes al que le bastan unas cuantas apariciones para elevar un film normalito a la categoría de clásico.
Le echaremos mucho de menos.
Saludos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario