sábado, 4 de septiembre de 2021

Probabilidad descendente


 

CONFESSIONS OF A DANGEROUS MIND es una película que me pasó completamente desapercibida en su momento (es de 2002), y que no he sentido la necesidad de ver hasta hace unos días, por motivos que sigo ignorando. Es éste un film curioso, indeciso en su propuesta, y que termina siendo un fiel reflejo de la estrambótica psique de su protagonista, un creador de concursos basura en los sesenta y setenta, que supuestamente trabajó para la CIA. Aún hoy es imposible saber si lo que con tanta profusión de detalles cuenta Chuck Barris es totalmente cierto, o si su sentido del espectáculo lo llevó a crearse una personalidad que vivía en dos realidades paralelas. Creo que éste era el punto fuerte del guion escrito por Charlie Kaufman, y que George Clooney (en su debut como director) no logra captar de ese modo, sino que da plenas cartas de veracidad a tan enigmático asunto. Con un Sam Rockwell omnipresente, más cómodo en las escenas cómicas que en las "serias", el reto es doblemente complejo: no perderle la cara a un entretenimiento "made in Hollywood", mientras la paranoia se adueñade cada escena, con esa extrañeza tan propia de Kaufman. Una película terriblemente irregular, con momentos soberbios (todo el explicativo arranque), y otros insufribles, quizá por la necesidad de agolpar demasiada información tan diferente entre sí, dando como resultado una comedia negra, mezclada con una peli de espías, un drama psicológico, o, si a Kaufman le hubieran dejado, un estudio sobre el enmascaramiento de la impotencia sexual... Ahora tengo curiosidad por leer la autobiografía de Barris, que falleció hace escasos cuatro años, aunque dudo que vaya a esclarecerme mucho más...
Saludos.

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... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!