sábado, 3 de abril de 2021

Que inventen otros


 

Es así. Tras el enfado que me produce un remake tan malo e innecesario, nada mejor que ir al original, BLITHE SPIRIT, de 1945, un film que tenía muy olvidado, lo que aún me ha dado más placer al revisitarlo y constatar el abismo entre ambas propuestas. Este "espíritu burlón" es un trabajo absolutamente delicioso, una especie de juguete privado con el que David Lean elevó el texto de Noël Coward (que se adaptaba a sí mismo) a cotas de gran cine. Un cine que no esquivaba el carácter eminentemente cómico del original teatral, pero que aprovechaba cada posibilidad implícita para orquestar un campo de minas en torno a la eterna guerra de sexos. La premisa es genial y atrevida, partiendo de un escritorzuelo sin mucho talento, pero que se gana bien la vida vendiendo guiones formularios a los estudios de cine (primer estacazo a la industria). Tras una estrambótica sesión de espiritismo (por dios, no se pierdan a la maravillosa Margaret Rutherford), el espíritu de la primera mujer del escritor se "libera", por decirlo de algún modo, convirtiéndose en un incordio para él, aunque no tardará en cogerle el gustillo a lo del "amor sobrenatural", mientras que es su actual esposa la que va siendo cada vez más desplazada de su lugar natural. Además de Rutherford, el elenco protagonista lo formaban Rex Harrison (perfecto como tonto útil), Constance Cummings y Kay Hammond. Y, aparte de ser una comedia con la que llegas a reírte (que no está mal), los diálogos se entrecruzan a velocidad endiablada, la fotografía del gran Ronald Neame es espectacular, y hasta llegó a ganar el oscar a los mejores efectos especiales... ¿se imaginan algo así ahora mismo?
En definitiva, que se olviden de la estupidez del remake y vayan al original, no se arrepentirán.
Saludos.

2 comentarios:

David dijo...

Mmmm... no he visto el "remake"... y a lo mejor en comparación con este, pues ocurre lo que comentas.
Pero para mí esta es la peli más floja de David Lean. Además, plagio de Coward a Jardiel Poncela.
https://blogs.elpais.com/bulevares-perifericos/2013/01/jardiel-coward-porter-coincidencias-astraleshabía-escuchado-tantas-veces-la-historia-de-que-un-espíritu-burlón-de-noel.html
Lo cual no es tirar piedras contra Coward, que ahí tiene Una mujer para dos, Breve encuentro, la primera de Lean en la que él también está estupendo como capitán o lo que fuera que dirigiera ese barco.

El problema es que vi esta dentro de un ciclo de la filmografía de Lean y todas las pelis eran obra maestra, peliculón o muy buena...y aquí la cosa se me quedó un poco..eeeeh. Vamos, que prefiero al Lean de Dickens, del Coward original, de las superproducciones... y si vamos a "comedias", a una peli tan olvidada como El déspota que me parece mucho más interesante y amena que esta.

Saludos.

dvd dijo...

A mí éste me parece un Lean sorprendente, menos grave, pero que aprovecha para dar donde duele, incluso en clave cómica. El texto es más profundo de lo que parece, abonando de minas la fachada de aquella burguesía acomodada, satisfecha pero estructurada sobre un montón de mentiras aceptadas. Sobre lo del plagio, los expertos no logran ponerse de acuerdo, y no porque no hayan indicios para ello, sino porque tanto podría parecerlo como que hubiese existido algún tipo de acuerdo entre Coward y Jardiel, tras el periplo de éste en Hollywood. Es un asunto espinoso, evidentemente, aunque no merma la noción que tengo del film de Lean, muy superior, por ejemplo, al de Luis Lucia.
Un saludo.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!