domingo, 21 de mayo de 2017

Rincón del freak #269: El rereremake rererefrito con aceite industrial usado



Ni "arte elefante blanco", ni "blockbuster de calidad", ni "puesta al día necesaria", ni hostias en vinagre... Dejémonos ya de tonterías respecto a lo que Hollywood (yo lo sigo llamando así aunque sé que ya no existe, pero es que no sé cómo llamarlo) está haciendo con algunos de los títulos más importantes de eso tan machucado del imaginario cinéfilo. Lo de Antoine Fuqua y Nic Pizzolatto (¡Nic Pizzolatto!... ¿Recuerdan?) en este despropósito lamentable llamado sacrílegamente THE MAGNIFICENT SEVEN es para rellenar los momentos más vergonzosos del cine de entretenimiento. Recordemos que el remake de John Sturges en ningún momento osó mirar a la cara a la obra maestra intemporal de Akira Kurosawa, sino que adaptó el esquema central de aquella barbaridad llamada LOS SIETE SAMURÁIS para construir un film diferente, un western solvente y juguetón, que además ofrecía la oportunidad de ver juntas a algunas estrellas rutilantes. Esto de hoy es otra cosa, una constatación de impotencia creativa, al mismo tiempo que la imposibilidad de dirigir bien a algunos actores excepcionales que hacen literalmente el ridículo. Porque, Denzel Washington aparte, que parece anclado en aquello de TRAINING DAY, no tiene sentido la arbitrariedad y el patetismo con el que van apareciendo Ethan Hawke, Vincent D'Onofrio, Lee Byung-hun o un intrascendente Chris Pratt; aunque el colmo de la torpeza es destrozar el papel de Peter Sarsgaard, que al principio acumula los únicos minutos decentes del film, componiendo un villano temible, a la vieja usanza, pero que termina como todos los demás, engullido por la trituradora de escenas aleatorias, ruidos industriales y efectos digitales sin sentido... No sé, desconozco a qué tipo de espectador puede estar destinado esto, pero sí sé que tragarse sus casi dos horas y media sin cabecear con las cejas arqueadas es sinónimo de insensibilidad dramática. Ustedes mismos.
Saludos.

2 comentarios:

Mister Lombreeze dijo...

Yo eché en falta a un maorí en el grupo.También me hubiera gustado que el gordo del grupo corriera más rápido que el chino. Eso sí que hubiera sido originalmente posmoderno.

En fin... Una vergüenza para el 7ARTE.

dvd dijo...

Vergonzosa... vergonzosa...

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!