sábado, 29 de octubre de 2016

Delicias turcas



Y vamos con un poco de gore visto en la pasada edición de Sitges, aunque no un gore cualquiera, y no es baladí la advertencia, o son ustedes muy raros si habían visto antes una película que empieza con cinco policías turcos haciendo una quiniela de la liga española mientras esperan la cena en un bar de carretera... Es friki ¿verdad? Pues tras escuchar las preferencias de los protagonistas, que oscilan entre Messi y Arda Turan, reciben una llamada para acudir a un apartado arrabal del extrarradio, de infame reputación, lo que aprovechan para poner un poco de música y marcarse un bailecito dentro de la furgoneta que no lo hubiese firmado ni Tarantino en su buena época. Cuando llegan son recibidos por una interminable alfombra de sapos, y después...
BASKIN ha supuesto una pequeña gran conmoción en un país poco acostumbrado a salirse de los parámetros del cine acomodaticio, y ha puesto en el escaparate internacional a su director, Can Evrenol, que adapta aquí su propio cortometraje homónimo. Baskin significa "magia", de la chunga, la que hace pupa, aunque lo cierto es que, más que magia, lo que aguarda en el último tercio es un potente cañonazo de gore extremo, menos abrumador cuando el ketchup salpica que en los largos y marcianos parlamentos de un personaje que permanece en la retina mucho tiempo después y del que lo más impactante es saber que no lleva nada de maquillaje...
Es verdad que promete mucho más de lo que ofrece y que el ritmoo no siempre consigue mantenernos enganchados, pero merece la pena que los aficionados al género le echen un vistazo y comparen su macabro sentido del humor con la horda de argumentos previsibles que llegan de Norteamérica.
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

7 al azar


¡Cuidao con mis primos!