lunes, 29 de agosto de 2011

Ruinas humanas



Toni es un antiguo politoxicómano de azarosa y agitada vida, cuyas andanzas parecen haber quedado definitivamente atrás, justo donde comienza un continuo entrar y salir en hospitales. Durante seis meses, que terminarán siendo los últimos de su vida, seremos testigos de su declive físico entre bombonas de oxígeno, intensas caladas de hachís y elocuentes monólogos acerca del precio de la libertad, en su caso pagado además con una rotunda soledad, sólo rota por la omnipresencia de Foxi, una diminuta perrilla, y un vecino que le ayuda a llevar la casa y que también comparte la afición por el hachís.
De factura sorprendentemente tímida, teniendo en cuenta el jugoso personaje que ocupa la práctica totalidad del metraje, HOY EL DÍA SE REPITE DIFERENTE pretende ser espeluznante rascando en la vida, o al menos en lo que la pantalla deja como residuo de "realidad". Y, sí, en verdad es una historia tremenda, con lo justo de sordidez y el gran impacto que supone la empatía y ganas de vivir que transmite un personaje que, sin embargo, parece no poder dejar atrás un poderoso sentimiento de autodestrucción. No sé si se trata de un documental necesario o no; si quizá la truculencia (e imposiblemente sin ella) es lo único que logra dejarnos viéndolo sin que nos preguntemos si merece la pena la historia de un yonki que recuerda momentos y esplendores pasados (por ejemplo en África) y cuyo último trayecto no contiene ni un solo gramo de glamour. Ésa es la tibieza que queda tras su visionado; y es una lástima, porque la idea tiene rasgos de los grandes del género (Morris, Mekas), pero mucho me temo que no va a trascender demasiado, ni siquiera en la época más dorada del documental.
Saludos repetidos.

2 comentarios:

El Chus dijo...

Joder, yo es que trabajo en un CAS... Y la verdad, encontrarle el punto épico a ciertas cosas me resulta difícil, por no decir imposible...

Que en los tiempos que corren la marginalidad en el cine haga blanco de esa manera dice más de los que pagan entrada que de la marginalidad misma...

PD. Buen blog, por cierto... Me verás por aquí. Un saludo.

dvd dijo...

Bueno, gracias por comentar. La intención del documental es estupenda, y muy arriesgada; lo malo es que le falta "alma", lo que no deja de ser curioso teniendo en cuenta el dramón que se cuenta...

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!