Otro de los maravillosos actores que nos ha dejado recientemente ha sido Tom Skerritt, uno de esos rostros que uno ubica en tantísimas producciones, casi siempre en roles secundarios, pero cuyo carisma dotaba de dignidad a la pantalla. Skerritt poseía el porte del "héroe anónimo", a la sombra de las leyendas, pero con esa humanidad que remitía tantas otras leyendas, con créditos no tan grandes, pero igualmente valiosos. Pasan del centenar sus trabajos, y ya hemos dado cuenta aquí de los más recordados, por eso me he venido al que prácticamente fue su epitafio, allá por 2021. EAST OF THE MOUNTAINS pasó desapercibida, directa al fondo de las plataformas, pero no deja de ser un correcto ejemplo de ese cine tan apreciado en Norteamérica, en el que los veteranos se dan un "último baile" antes de partir. En este caso, Skerritt daba vida a un cirujano retirado al que diagnostican un cáncer terminal; en un principio decide acabar con su vida y no ser una carga para su hija (sí, Mira Sorvino aún camina), pero no puede apretar el gatillo, por lo que resuelve marcharse con su perro a las montañas del Este de Washington y enfrentarse a la naturaleza hasta que las fuerzas lo abandonen. Así contado parece tremendista, y en cierto modo lo es, pero el film (basado en un best seller muy best seller) indaga en las motivaciones de ese hombre inescrutable, casi un héroe "Cormaquiano" (de McCarthy), que apenas encuentra la paz alejado de las miserias de la humanidad. Problemas, muchos: que Skerritt estaba demasiado mayor (aunque bueno, ya sabemos que Tito Clint, pues eso), los personajes son dispersos y esquemáticos, y no hay nada aquí del aldabonazo posthumanista de Lynch en UNA HISTORIA VERDADERA. Además ¿se había filmado antes en esa zona geográfica?
Se le echará de menos.
Saludos.

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