lunes, 21 de noviembre de 2016

El demonio antes del día 28



En 1957, la Columbia produjo un pequeño film de serie B que pretendía poner la primera piedra de lo que ni siquiera se sospechaba como lo que después sería folk horror. En una dudosa Inglaterra repleta de transparencias y lugareños con acento de Kentucky, la idea era adaptar un relato de principios de siglo, "Casting of the runes", de Montague R. James, que ponía en duda muchas de las supersticiones clásicas, fundamentalmente el demonio y variantes, confrontando a un extraño ilusionista que afirma ser capaz de invocar al diablo cuando le plazca, tras haber traducido unas antiquísimas runas, y un psicólogo norteamericano que, escudado en su total escepticismo, viaja a este peculiar Londres para desenmascararlo y, de paso, ayudar a una joven a esclarecer la inexplicable desaparición de su tío tras visitar al supuesto charlatán. NIGHT OF THE DEMON es uno de esos oscuros clásicos que se ven con jovial frescura y desenfado, por su estupendo guion, sus solventes actores y unos efectos especiales que, sin ser nada de otro mundo, proyectan a la perfección la idea de ese demonio que no sabemos a ciencia cierta si en verdad existe o es producto de la autosugestión. La dirección del gran Jacques Tourneur, no hace falta decirlo, es dinámica y congruente, un modelo de precisión e imaginación que tanto se echa en falta en producciones de mayor presupuesto en las que se pierde la mitad del metraje en explicaciones innecesarias, además de aportar un estupendo sentido del humor que la hace en todo momento accesible. Una joya a reivindicar, descubrir e incluso reinterpretar ahora que tan de moda están estos temas.
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

7 al azar


¡Cuidao con mis primos!