jueves, 5 de septiembre de 2013

El mentiroso



Cuidado con una película (documental, artificio...) como THE IMPOSTER, porque podríamos correr el riesgo de perder perspectivas dificultosamente adquiridas con el tiempo, la dedicación y el esfuerzo de propuestas similares y, evidentemente, muy superiores. Lo primero que llama la atención de este fenómeno mediático en Gran Bretaña (donde se alzó con dos premios del BIF y tuvo dos nominaciones en los BAFTA) es su vocación transnacional, descubriendo un curioso suceso acaecido entre 1994 y 1997 y que abarcaba desde Texas hasta España y Francia. Resulta que un niño texano de 13 años, Nicholas Barclay, desaparece sin dejar rastro; son tres años de búsqueda infructuosa en la que su familia termina por perder la esperanza de encontrarlo con vida. Casos como este, desgraciadamente, nos suenan demasiado; sin embargo, la policía de Texas recibe una llamada desde España. Nicholas Barclay ha sido hallado con vida tras huir milagrosamente de sus secuestradores. El chico viajará a Texas, los Barclay experimentarán una indescriptible mezcla de asombro, estupor y alegría, y... Los que hayan visto THE IMPOSTER sabrán cómo sigue la historia, los que no la hayan visto, si yo sigo contando les chafaré lo poco que tiene de interesante; exactamente igual a como me pasó a mí una vez el enigma quedó (demasiado pronto) resuelto. Es cierto que lo que narra es lo suficientemente exótico y embaucador como para relajarnos y entretenernos, porque curiosamente THE IMPOSTER es más entretenimiento que revelación. Esto queda completamente de manifiesto en un momento dado, muy poco sutil, en el que reconozco que el documental sube enteros, aunque lo haga a costa de disfrazarse de otra cosa, un thriller criminal acaso; se nos "sugiere" que quizá Nicholas no haya sido raptado, y que su familia esconde algún terrible secreto... No puedo continuar, por supuesto, pero este dato me hace pensar en si, tal y como la famosa frase "No dejes que la realidad te estropee una buena historia" dice, este documental, mestizo y manipulador, no hubiese redoblado su potencia narrativa como una terrorífica y escabrosa ficción... Nunca lo sabremos. Mientras tanto, THE IMPOSTER sigue cobrando adeptos; yo, sinceramente, me la esperaba mejor.
Saludos veraces.

2 comentarios:

Mr. Lombreeze dijo...

Yo soy fan de este documental precisamente por el acertadísimo tono de thriller-entretenimiento que destila.
Ojo, que Stories we tell, el de Sarah Polley, también transita por esa senda aunque no tan descaradamente, desde luego.

dvd dijo...

A mí me pareció cojitranco, narrado a empellones, y tampoco me parece tan interesante lo que cuenta. Todo sería diferente si se hubiese hecho hincapié en el porqué de la "calurosa" de este tipo por parte de la familia. No sé, supongo que eran más lelos de lo que parecían... Lo que yo venía a decir es lo siguiente: Imagina una ficción en la que este farsante se ve de repente en una familia de psicópatas... A mí me parece un guion potentísimo, yo se lo daría a Ben Wheatley pero sin dudarlo...
Oí hablar del de Sarah Polley, pero no lo he visto. Anotado queda...

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!