viernes, 1 de mayo de 2026

Alégrame el mediodía


 

Podría ser extraño que te contaran que una película dirigida por John Sturges, escrita por Elmore Leonard y protagonizada por Clint Eastwood y Robert Duvall haya quedado sepultada por el tiempo, convertida en un oscuro título que jamás he escuchado reivindicar a nadie. Y es extraño, porque JOE KIDD empieza bien, muy bien, introduciendo al enigmático homónimo, interpretado por Eastwood, un tipo al que los problemas parecen perseguirle, aunque haga pocas cosas para ello. Arrestado por una pelea, observa cómo un líder revolucionario llamado Luis Chama (John Saxon... porque no habría ningún mexicano disponible) está en pie de guerra contra los gringos, que se han adueñado ilegítimamente de sus tierras. Entonces llega Frank Harlan (Duvall), el terrateniente al que Chama está boludeando, rodeado de un grupo de pistoleros, aunque su intención es alquilar los servicios de Kidd para acabar el asunto de raíz. Todo este largo preámbulo es magnífico, presentando a los personajes y poniéndonos en situación de cómo Kidd es utilizado, hasta que se percata y se vuelve contra el propio Harlan. El problema es que el film se desinfla a la mitad, con continuas reiteraciones y un ritmo cansino, por no hablar del exploited en toda regla que se marcan respecto a cierto señor ataviado con un Magnum. Es, sin más, uno de esos westerns "crepusculares", tardíos más bien, que se veían ya un poco cansados, por mucho que sea estimulante ver a dos grandes de la pantalla frente a frente.
A ratos, entretenida.
Saludos.

No hay comentarios:

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!