sábado, 8 de julio de 2017

Trabajo de fan



VAMPYRES es una pequeña, modesta producción española, que parece hecha a mediados de los años setenta, con todo su candor y, por tanto, con todo su encanto. Le han atizado de lo lindo los que la han visto (que me consta que no son muchos), y todos aluden a la premura de su realización, a sus efectos especiales caseros, sus olvidables actores y actrices, pero sobre todo a haber copiado otras obras sin mucho rubor. De acuerdo, todo ello es admisible y hasta defendible, pero no es menos cierto que nos tragamos terror de chichinabo a mansalva proveniente de Yanquilandia, y nadie se sonroja ni se molesta; y lo que aquí propone Matellano es un homenaje explícito a un sub-subgénero, el del "vampirismo erótico-festivo de factura veladamente lésbica". Sí, eso existe, y los cinéfilos más avezados no han cesado de aplaudir el libérrimo estilo de Jesús Franco en LAS VAMPIRAS, film de culto que aún no ha podido estrenarse íntegro en España; o su reverso gabacho, FASCINATION, de Jean Rollin. De ambos filmes extrae Matellano todo el tuétano para esta extraña, imperfecta y desprejuiciada película, que abusa demasiado del busto operado de la controvertida Marta Flich y denota un amateurismo demasiado evidente, pero que logra captar algo del marciano surrealismo de su gran homenajeado, aunque sea en apenas dos o tres fotogramas que más bien parecen insertos: el VAMPYR, de Dreyer.
Curiosa, pero sólo para ya iniciados.
Saludos.

No hay comentarios:

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!