Vista con perspectiva, UNE SEMAINE DE VACANCES parece el tablero de pruebas con el que Bertrand Tavernier ensayó y diseñó HOY EMPIEZA TODO, muy superior en fondo, aunque éste sea innegablemente similar. Aquí conectamos con Laurence, una joven profesora en Lyon, cuyo inicial idealismo da paso paulatinamente a un estado que identificamos entre la abulia y la depresión, determinadas por un desencanto y falta de autoestima. Es un tema espinoso, que Tavernier conoce bien, y que de no calcularse los tiempos narrativos amenaza con dinamitar el ritmo, por lo complicado que es empatizar con unos problemas que no tienen forma aparente. Todo ello confluye de la contenida interpretación de Nathalie Baye, que se erige desde su fragilidad como la derrota del individuo frente al sistema, tanto más cuando recibe las atenciones y parabienes de los padres, que han visto a una docente que trata a sus hijos como personas reales, no como números que cambiarán al curso siguiente. Es la eterna batalla de conciliar un sistema educativo con formar personas, en lugar de herramientas útiles de un sistema al que les concierne lo justo su solvencia intelectual.
Irregular, pero clarividente.
Saludos.

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