lunes, 17 de octubre de 2022

Cuentos de la luna roja de Nueva Orleans


 

MONA LISA AND THE BLOOD MOON también estuvo el año pasado en Sitges, y con ella ponemos el puente preciso para la mandanga del presente, que hay y mucha. Se trata de un film que devuelve a su autora al lugar que le pertenece, el de una fina cronista, atenta a los detalles, y con la habilidad para insertar situaciones propias del fantástico en una cotidianidad que no se suele palpar tan fehacientemente en el cine de género. La película no se entretiene en explicaciones, ni se enreda en planos relamidos; en lugar de ello, nos sitúa en una especie de institución mental, donde una joven (luego sabremos que de origen coreano) escapa de su celda usando unos extraordinarios poderes psíquicos, que le otorgan control mental sobre cualquier persona. Como si estuviésemos ante una mezcla de X-MEN, SCANNERS e incluso EL GRAN LEBOWSKI, se agradece una enormidad el desenfado del tono, llegando a momentos de un humor algo oscuro, pero eficiente para recordarnos que no estamos ante un film pedante ni ambicioso, y sí ante una pequeña historia con sus fogonazos de emocióngenuina, y que apenas usa el fantástico para que no olvidemos lo vulnerables que somos los humanos cuando un día nos topamos con lo extraordinario.
Sumamente entretenida, que es mucho más de lo que esperaba de esta directora.
Saludos.

No hay comentarios:

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!