Película inocua, amable, que cree contar cosas tremendas, pero se queda en una tibieza que le sobrevuela todo el metraje. No por lo que cuenta, sino más bien por todo lo que deja fuera de campo, A FAMILY THING tira de todos los tópicos posibles para hacerse un "la ciudad no es para mí", en el que Robert Duvall demuestra que es un gran actor sosteniendo un personaje terrible, aunque no menos lo es el argumento que lo pinta como un paleto racista de Arkansas, que al morir su madre descubre que la verdadera fue una sirvienta negra, con la que su padre (aún más cabrón que él) tuvo "conocimiento carnal". Asimismo, le sueltan que tiene un hermanastro en Chicago, uno negro, para más señas, interpretado por James Earl Jones, al que, cómo no, va a visitar con su camioneta, que no tarda en perder por hacerse el chulo con unos niggas. Total, que esto es como si Abascal descubre que su madre era etarra, aunque no dudo de que le sacaría rédito político, el muy sanguijuela. No sé, porque el film es correcto, sin más, y el dúo protagónico es más que solvente, solo que la función se la roba la "veterana" Irma P. Hall, curiosamente más joven que ambos actores, que son sus sobrinos en esta película que también podría titularse "Homer Simpson meets Steve Urkel. 40 años después"...
Saludos.









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