He pensado que tampoco era para tanto lo de VIVA MARIA!, donde dos polos tan opuestos como Jeanne Moreau y Brigitte Bardot confluían, en el papel de una cabaretera (Moreau) que recorre el salvaje México de principios de siglo (XX), a cuyo destino se une una joven terrorista irlandesa (Bardot), que ha huido tras la trágica muerte de su padre. Con este hardcore planteamiento, Louis Malle y Jean-Claude Carrière se servían del oscurecimiento proverbial de LOS CABALLEROS LAS PREFIEREN RUBIAS, nada menos que para adelantar un mix de DOS HOMBRES Y UN DESTINO y GRUPO SALVAJE, sin tener mucho que ver, o sí. Es, desde luego, una película tan libre como sus protagonistas, mujeres que se van con quien quieren, vuelven cuando se les antoja y disfrutan de la vida una vez entienden el influjo que ejercen sobre los hombres, que aquí son ridiculizados e infantilizados. Es una especie de western con tintes de comedia romántica, con una fuerte carga sexual, que en su ingobernable tramo final parece un cómic de Tintín escrito por los ZAZ. Todo eso cabe en esta majadería de 1965, para desdecir a quienes, en su cortedad de miras y entendimiento, piensan que el cine sin prejuicios lo inventó Netflix...
Saludos.







































