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jueves, 4 de enero de 2024

Quatermass 9


A la espera de un eternamente pospuesto retorno del Dr. Bernard Quatermass a una "gran pantalla", que se sepa desde hace unos tres años, el último título que abordó su figura fue un telefilm producido por la BBC4 en 2005, y que además supuso el último servicio de Nigel Kneale hacia su personaje más querido y emblemático. El resultado es THE QUATERMASS EXPERIMENT, que como su propio nombre indica es un entrañable (y creo que necesario) homenaje a la serie original, 50 años después, poniendo de manifiesto que la ciencia ficción inteligente no necesita grandes dispendios económicos, sino algo de imaginación. El arranque, espectacular, nos lleva desde la mítica apertura con el "Marte" de Holst hasta una actualidad que marca como intemporales las aventuras de su protagonista. Se trata de un típico producto televisivo británico, con su cuota de calidad y unas interpretaciones superlativas. Por el contrario, la dirección de Sam Miller es rutinaria, sin aportar ningún añadido que nos haga repensar más allá de un producto continuista. Por poner un dato: parece incomprensible no haber dado el rol protagonista a David Tennant, infinitamente más carismático que un Jason Flemyng que pasaba por allí, pero son casi 20 años esperando a un personaje que hubiese merecido ya un título verdaderamente relevante. Esperemos pues.
Saludos.

sábado, 8 de julio de 2023

El espejo roto #23


 

No me atrevería a afirmar que "Loch Henry" sea el peor episodio de BLACK MIRROR, porque sería demasiado exponer, y tampoco merece la pena. Es un episodio flojo, mucho, y lo es por varias razones. La fundamental es que no guarda ninguna conexión con el espíritu de la serie, si por "espíritu" tuviésemos que entender la constitución de una filosofía que impregne cada episodio hasta integrarlo en un todo más amplio. Esto no ocurre siempre, pero aquí me parece sintomático. Estamos ante una historia de terror, donde el uso de la tecnología es anecdótico, y que incurre en un error tan típico como imperdonable. Ni siquiera el equívoco de su tono, dándole la apariencia de una comedia negra hasta bien entrado su metraje, logra despistar ni metamorfosearse en ese brillante giro de guion. En lugar de ello, no creo que haya que ser especialmente avispado para descubrir dónde está el truco. Es decir, que no cumple ningún cometido, porque ni es entretenida ni ingeniosa. Y aun así, fíjense, porque no les pienso destrozar ni un gramo de su previsible trama, estando seguro como estoy de que lo van a pillar a la primera. Sólo ya en su desganado epílogo, Brooker vuelve sobre lo que parece ser el "motivo encubierto" de esta sexta temporada... Tarde y mal.
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!