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martes, 7 de junio de 2022

De padres a hijos


 

Me ocurre algo con el cine de Mike Mills que no consigo definir con exactitud, y ni siquiera logro decirme si es un cine que me gusta o no. Es más complicado que esa explicación tan simplista, y que alude más a que sus guiones, de tan cercanos, me son ajenos, como si hablásemos de unas vidas, unas motivaciones, que sólo nos pertenecen parcialmente. C'MON C'MON, su último film hasta la fecha, es un extraño relato de convivencia y aceptación, aparentemente intimista, pero que abarca mucho más terreno de lo que podríamos esperar de un cine altamente "independiente". Johnny es un locutor de radio, que busca contenido para sus programas a través de numerosas entrevistas a gente anónima de todo el país; él les deja hablar, expresarse, y luego saca sus conclusiones. Un día recibe la llamada de su hermana desde L.A., en la que le pide que cuide a su sobrino mientras ella viaja a la ciudad donde está su exmarido, gravemente enfermo. El film nos descubre la compleja relación que se va formando entre este hombre, sin ninguna experiencia paternal (y se diría que ni sentimental), y un chaval de gran inteligencia y modos poco infantiles. Sin querer explicar mucho más, estoy seguro de que hará las delicias de los espectadores que buscan experiencias íntimas, sin artificios, que aquí se deriva de la extraordinaria química entre Joaquin Phoenix y el joven Woody Norman, que se embarcan en un conocimiento mutuo que constantemente los separará y unirá. O lo que intuyo que Mills nos quiere decir, y es que no existe una forma perfecta y normativa para entendernos, o hacernos entender.
Es una buena película, algo fría y desapegada, pero que se ve sin mayores problemas.
Saludos.

martes, 21 de marzo de 2017

Aré lo que pude



Nominada en la categoría de mejor guion original, 20th CENTURY WOMEN es un esforzado film del a mi juicio sobrevalorado director Mike Mills, que nunca consigue su propósito de trasladarnos a tiempos pretéritos, conjugarlos con los presentes y extraer una poesía intemporal que se queda en lo que es, buenismo de manual. Mills habla mucho sobre el punk, el hardcore californiano, el sexo feminista ¿?, las madres comprensivas, los amigos comprensivos, los silencios incómodos, las palabras incómodas, los discos de vinilo y los cigarrillos mentolados. Al final queda un buen trabajo de actores, una interesante selección musical, un viaje en aeroplano con la música de CASABLANCA y esa luz californiana que parece inundarlo todo, hasta los garitos de madrugada. Lo que queda, ya digo, es verte con cincuenta años en el club al que ibas hace treinta, y sentir la presión mortal del pez ahogado. Hay un montón de buenos caminos en esta película que Mills no quiere, o no sabe, o no puede transitar, y la mayoría no tendrían nada que ver con sermones tranquilos, más bien con escuchar un poco, cosa que sólo el chaval hace obligatoriamente, y así le va. Aunque pensándolo bien, si es un film autobiográfico, entonces puedo entender el miedo a disparar sin balas de fogueo... Es extraño, pero es así.
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!