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jueves, 10 de julio de 2025

Bajo depresión


 

La idea de partida de THE WOMAN IN THE YARD es rotundamente visual, y funciona. La poderosa imagen de una misteriosa mujer, cubierta por un imponente velo negro y sentada en una silla, que aparece de buenas a primeras frente a una apartada granja, donde vive una mujer y sus dos hijos. El padre ha fallecido recientemente en un accidente de tráfico (glups!), en el que ella ha quedado con una importante lesión en la pierna, aunque lo más difícil es sobrellevar el día a día ante la pérdida ¿Quién es esa mujer? ¿Qué quiere al sentarse ahí enfrente y en silencio? Una vez terminada la película, no hay una sola pista que justifique un preámbulo de al menos una hora, en una película que no llega a la hora y media. Personajes planos, casi caricaturescos, con motivaciones y reacciones que van de lo desmesurado a lo desarticulado, desconozco si por un guion escrito horriblemente o por la holgazanería que inunda esta tontería que se va desinflando a medida que quiere explicar cosas, quizá porque no hay mucho que explicar. Finalmente, la inevitable metáfora sobre la que se sustenta la historia, es exactamente como el 99.9% se imaginó a los diez minutos, ni más ni menos.
No tiene fecha de estreno en España... y puede que no sea del todo malo.
Saludos.

domingo, 5 de febrero de 2023

Rincón del freak #540: Glaseados en normativo constructo que no se festonea bajo hojas de palmera


 

Les evitaría el pleonasmo, aunque no, porque BLACK ADAM es terriblemente mala. Peor aún: es conscientemente un producto adulterado, diseñado para no ser más que un aprovechamiento de migajas, un pretendido exotismo que queda en parodia involuntaria de su propia e inexcusable naturaleza. Si han leído los comics huirán despavoridos. Si sólo son espectadores de esta supuesta edad de oro de los superhéroes en pantalla, me da que buscarán un ibuprofeno que les mitigue el dolor de cabeza. Podríamos estar ante el primer caso de montaje cinematográfico capaz de elevar a obra maestra los de Mariano Ozores. He dicho, porque a la convulsión le sigue la náusea, y el rictus de arbotante al ver un arranque prometedor da paso a un wtf en toda regla. Tenemos un score que piltrafea el Spiral de Vangelis. Los efectos digitales parecen transparencias de la Hammer. Los personajes reciben disparos y a los diez minutos corren que se las pelan. El trasfondo sociopolítico tiene la densidad de un episodio de los Fruittis. De repente soy todopoderoso y luego estoy tumbado mirando posters de DC... Ay, DC... Pero miren, esto queda resumido en dos guiños/apropiaciones: Uno de los personajes más fascinantes de DC, el Dr. Fate, es reducido a un señor que hace espejismos y cabriolas de brilli brilli, y el malo es introducido como si fuera Gollum en TLOTR... No hay más preguntas, señoría... Bueno, sí ¿qué diablos le pasa a Atom Smasher? ¿o el actor es así?...
Una de las cosas más ridículas que he visto últimamente, no se salva ni la escena extra, que da pena y risa al mismo tiempo.
Saludos.

jueves, 14 de abril de 2022

Domingo por la tarde en los coches de choque


 

Si lo que quería demostrar Jaume Collet-Serra era que podía acercarse al estilo de Spielberg en plena era digital, enhorabuena, porque eso es todo. JUNGLE CRUISE es un ladrillazo de más de dos horas en las que no ocurre nada excepto que los personajes han de realizar un esfuerzo extra: actuar para que nos despistemos, porque detrás de sus siluetas no hay más que pantallas verdes. Y me remito a un dato excelente por curioso: Disney necesita hoy día a tres guionistas (y ojo, no unos cualquiera, que ahí están Ficarra y Requa) para poner en pie una trama basada en una atracción de Disneylandia. Como lo oyen. Que ya no hay apenas originalidad lo pasamos por alto, incluso en pos de algún entretenimiento digno; pero de ahí a hacernos creer que aquí podemos asistir a un guion moderadamente brillante, es de aurora boreal. Y de verdad, lo de la química entre Emily Blunt y Dwayne Johnson me toca los cojones, que para ver cómo se besan lo tienen que disfrazar como un boca a boca submarino. Apenas le salvo un par de detalles: el descacharrante y antidisneyano villano interpretado por Jesse Plemons y el breve interludio, casi metanarrativo, en el que aparecen unos descollantes Quim Gutiérrez y Dani Rovira.
Da para una tarde de resaca y poco más.
La música de Newton Howard es para correrlo a gorrazos por insoportable y cansina.
Saludos.

jueves, 15 de junio de 2017

Una rubia muy fresquita



Ahora que aprieta el calor de lo lindo, qué mejor manera de sacudírselo que dándose un chapuzón en una playa paradisíaca, mientras las olas elevan a los surfistas y los tiburones acechan a su merienda... El comentario no es gratuito, teniendo en cuenta la aversión que mi persona profesa a las grandes concentraciones de agua (mares, océanos, etc...), por lo que aún me sigo preguntando cómo accedí a tragarme THE SHALLOWS, si ya sabía de qué iba la cosa. Y, en fin, recomendaciones de algún bloguero imprudente aparte ¿qué quieren que les diga? Collet-Serra es capaz de filmar algunas escenas de surf muy bonitas, y hacer que el espectador sufra de manera solidaria con la desdichada protagonista, una Blake Lively a la que le sienta bien este rollo playero. La excusa está bien planteada, ya que se trata de una playa virgen por donde no pasa nadie, aunque "casualmente" la chica es estudiante de medicina, con las ventajas que ello ha de acarrearle. No hay spoilers que valgan, la cosa es muy simple, es ver a la protagonista resistiendo a base de ingenio y conocimientos el asedio de un tiburón blanco con muy mala uva. Si uno decide tirar por la credibilidad no hay tu tía, ni los tiburones de ese tamaño se acercan tanto a una playa, ni se quedan tanto tiempo merodeando, ni un bikini tan escueto puede tapar tanto en condiciones tan extremas... Ah, y sale Óscar Jaenada haciendo de sudamericano...
Saludos.


martes, 27 de septiembre de 2016

Cuando el final cuenta



Me han recomendado que vea INFIERNO AZUL. Posiblemente la vea. No tengo muchas ganas de verla. También me recomendaron que viera ORPHAN. Durante todos estos años no he tenido ganas de verla. Véanla en cuanto puedan.
Así me parece el cine de Jaume Collet-Serra, que lleva haciendo cine dos décadas en Hollywood. No pasa nada si no lo ves, no va a descubrirte el Santo Grial, ni vas a poder desembarazarte de la dudosa sensación a ya visto, como las canciones de Sidonie, sabes que se las has escuchado antes a alguien... Y sin embargo, funciona, a lo mejor por un trabajo técnico cuidado, sin tirar mucho de estridencias y otorgando protagonismo al talento de los actores, quizá confiando en que los hallazgos, o puede que el guion sea mejor de lo que parece prometer en un principio. Con todos estos ingredientes, ORPHAN resuelve bien la creación de una atmósfera malsana, la que se va creando en el seno de una familia prototípica que intenta llenar el hueco de la pérdida de un bebé con la adopción de una niña que esconde mucho más de lo que aparenta. Y es mejor no adentrarse más en la historia, porque lo importante es saber esperar hasta su sorprendente y abracadabrante final, en el que hasta lo más descabellado cobra sentido, entre otras cosas por la soberbia interpretación de la joven Isabelle Fuhrman, tan alejada de cualquier estereotipo hollywoodense como entregada a la tarea de hacernos comprender que cuanto más sepamos sobre Esther, menos entenderemos su patrón de conducta. Es por ello que, más que a otros productos similares, podamos perdonarle los sustos facilones y jarrones inestables a punto de rodar por moquetas invernales...
¿Ven?... a lo mejor hasta me da por ver la de los tiburones.
Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!