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miércoles, 5 de agosto de 2026

Otro día en la oficina


 

Nathalie Baye ofrece en LE PETIT LIEUTENANT una de sus mejores interpretaciones, la de una atormentada jefa de policía, admirada por su profesionalidad pero con la losa de haberse reintegrado al cuerpo tras dos años desintoxicándose de su alcoholismo. Ese mismo día, recién graduado como teniente, llega Antoine desde Le Havre, con la esperanza de labrarse un futuro como inspector en París. Con algunos altibajos de ritmo, Beauvois (que se reservó un desagradecido papel) elabora un realista retrato de este grupo de policías, prescindiendo de cualquier tipo de glamour y centrándose en las trabas burocráticas con las que tropiezan a diario. Siguiendo la pista del asesino de un inmigrante polaco, ocurre un desafortunado y trágico accidente, que voltea el tono de cotidianidad del film. Aun así, no cabe esperar un thriller policíaco de acción al uso, sino más bien una reflexión aliterada, casi monótona, que Baye (ganadora ese año del César) atrapa con esa contención reservada para las actrices capaces de "estar ahí" y al mismo tiempo "pasar por ahí". 
Film de los que dejan poso, y no muy festivo.
Saludos.

jueves, 30 de julio de 2026

Una moto de mármol


 

Hoy, y me parece que está bien, damos por concluido el mastodóntico repaso al festival de Sitges, no vaya a ser que se nos enganche con el que ha de celebrarse en poco más de dos meses. Lo hacemos con ALPHA, último y esperado trabajo de Julia Ducournau, en el que se pone de manifiesto el injustificado hype de la crítica con esta directora, habida cuenta del desconcierto generalizado que ha suscitado y la espalda que le han dado tras su inclusión en la sección oficial de Cannes. El fallo aquí, al igual que ocurría en TITANE, es el horroroso guion, incapaz de sostener una sola línea narrativa mínimamente reconocible, algo a lo que aferrarnos tras un inacabable trasiego de dramas de alta intensidad, con la drogadicción (se supone que son los años 80) y la enfermedad materializándose en cuerpos de piedra (¿pero por qué?), chorreones de sangre y la abnegación de su protagonista (que creo que es la madre, y no Alpha) por tirar hacia delante con una hija directamente insoportable y un hermano demasiado sano para estar tan enfermo. Como un ajuste de cuentas con el pasado (y es mucho suponer), Ducournau se enreda en sus propios delirios visuales, a mitad de camino del cómic ochentero y un body horror que tampoco termina de explosionar, haciendo que nos preguntemos dos cosas: ¿tiene esto género? y ¿dos horas y cuarto?...
El azúcar es lo que tiene.
Saludos.

miércoles, 29 de julio de 2026

La cabeza contra el muro


 

El padre de Matthieu lleva 25 años en la misma empresa. Es un veterano, un fijo que va con sus hijos a las monterías que organiza el dueño de la empresa. Sus hijos también trabajan allí, todo correcto. Un día, el padre de Matthieu se fuma un cigarrillo en su puesto de trabajo, es despedido fulminantemente. Así funcionan las cosas, para el padre de Matthieu y también para Matthieu. Un día, el padre de Matthieu es encontrado muerto. Habrá quien diga que no, pero Matthieu está convencido de que se ha suicidado, y hará pagar al causante. En esencia, esta es la premisa de SELON MATTHIEU, un alegato por la dignidad proletaria, la lucha de clases y la imposibilidad de traspasar todos y cada uno de los grados de separación entre quienes regentan y quienes sostienen. Es una película polémica, por cómo el protagonista se desempeña, las decisiones que va tomando, hasta desembocar en un desenlace tan desesperanzado como inconcluso, fiándolo todo a la unión de la familia cuando todo lo demás ha fallado. Benoît Magimel es el obstinado Matthieu, que al compás de Bach (demasiado evidente) fija su objetivo en la aburrida, frívola y ludópata mujer del jefe (Nathalie Baye), con resultados que, como el tono general del film, parece una oportunidad perdida para enarbolar ese puñetazo sobre la mesa que no llega, excepto en algún subrayado, que evidenciaba la bisoñez de un director por entonces (2000) aún por hacerse y consolidarse.
Curiosa, pero incompleta.
Saludos.

miércoles, 24 de junio de 2026

Juntos


 

Ella se anuncia en una revista pornográfica. Tiene una fantasía: conocer a un hombre, irse a un hotel, tener sexo y despedirse. Él contesta. Se citan, se van al hotel tras una breve charla y después vuelven a citarse para el siguiente Jueves, siempre el Jueves. El valor de UNE LIAISON PORNOGRAPHIQUE reside en todo lo que no vemos, y que pertenece al imaginario sentimental que va creciendo entre "Él" y Ella", que inician una serie de encuentros regulares sin ningún compromiso aparente, para descubrir que a lo mejor no pueden vivir el uno sin el otro. Es apenas eso en sus medidos 80 minutos, un punzante y palpitante trazo sobre el amor. Y lo más interesante, la constatación de que el amor más verdadero puede surgir desde cualquier situación, incluso de las arrogantes necesidades satisfechas. Una de esas películas que, por una razón u otra, habían arraigado profundamente en mí desde su estreno. Yo sé por qué...
Maravillosos Nathalie Baye y Sergi López.
Saludos.

miércoles, 17 de junio de 2026

Me siento un poco raro...


 

A menudo echamos de menos a esos cineastas que literalmente se lían la manta a la cabeza, tiran con lo que tienen y demuestran que el cine, de ser algo, es diversión y desparpajo. LA MACHINE es una absoluta locura de guion, en la que un neurólogo inventa una máquina con la que literalmente penetra en una mente ajena, con la esperanza de crear un trabajo científico revolucionario. Con un detalle nimio: su primera prueba la hace con un asesino psicópata ¿qué puede salir mal? Interpretada por un desatadísimo Gérard Depardieu, que le pone los cuernos a Nathalie Baye y se dedica a secuestrar asesinos en serie, pero llega a tiempo del cumple de su hijo, que pierde el coche teledirigido en la mazmorra donde papi guarda la dichosa máquina. Ejem. Si pensaban que esto es una ida de olla, no han visto nada. El experimento sale mal, y lo que sucede es que la mente del asesino se va a la del científico y viceversa, por lo que pueden adivinar cuál procede a aprovecharse de la bicoca, haciéndose pasar por quien no es. Y va mucho más allá, en un tramo final que roza lo surreal, con mentes intercambiadas a cholón y situaciones que fuerzan incluso la comedia involuntaria, y no estamos ante una comedia. Lo único que le puedo reprochar es algo más de enjundia en la producción, porque los actores están fenomenales, y propongo un remake con Nicolas Cage y George Clooney... como si lo estuviese viendo.
Saludos.

miércoles, 10 de junio de 2026

Por amor


 

Él ha dejado a su mujer, todo. Ha ido a Suiza para sacar sus ahorros, beber hasta morir. Ella ha entrado en el compartimento del tren, le escuchaba; le ofrece hacer el amor, algo rápido y sin compromiso. Él queda hechizado. Debe seguirla, no puede evitarlo, es su destino. Seguirla hasta su casa, instalarse allí, en un sillón muy cerca de la nevera, de donde siempre coge tres cervezas y una siempre se cae al suelo. Le dará su dinero si quiere, no le importa si se acuesta con otros hombres, será su perro fiel. Ella se enfada, quiere ser independiente ¿Qué pinta ese borracho despreciable en su salón, en su sillón, bebiendo sus cervezas? Si no me tocara tan íntimamente, diría que no es más que una excentricidad, una descentrada comedia negra, que se desarrolla enteramente en la mente atormentada de un hombre que ha tocado fondo. Pero NOTRE HISTOIRE es mucho más que eso. Es amor en estado puro, el más puro, que siempre es el no correspondido. Y es un susurro de sinceridad, porque no hay nada más improbable que un borracho intentando hacer sonreír a una mujer, porque todos sabemos que seguirá con un salón destrozado, gente extraña pisoteando las ruinas, casas aparentemente exactas donde todo el mundo parece el mismo. Y tras verla, recuerdo la extrañeza al decir que EDDINGTON me parecía una gran película. Ahora sé la inspiración de Ari Aster, aunque ésta se parece más a la anterior, no lo sé. Sólo sé que me he sentido tantas veces como Alain Delon ante esta Nathalie Baye...
Devastadora.
Saludos.

miércoles, 3 de junio de 2026

Mañana acabó nada


 

Vista con perspectiva, UNE SEMAINE DE VACANCES parece el tablero de pruebas con el que Bertrand Tavernier ensayó y diseñó HOY EMPIEZA TODO, muy superior en fondo, aunque éste sea innegablemente similar. Aquí conectamos con Laurence, una joven profesora en Lyon, cuyo inicial idealismo da paso paulatinamente a un estado que identificamos entre la abulia y la depresión, determinadas por un desencanto y falta de autoestima. Es un tema espinoso, que Tavernier conoce bien, y que de no calcularse los tiempos narrativos amenaza con dinamitar el ritmo, por lo complicado que es empatizar con unos problemas que no tienen forma aparente. Todo ello confluye de la contenida interpretación de Nathalie Baye, que se erige desde su fragilidad como la derrota del individuo frente al sistema, tanto más cuando recibe las atenciones y parabienes de los padres, que han visto a una docente que trata a sus hijos como personas reales, no como números que cambiarán al curso siguiente. Es la eterna batalla de conciliar un sistema educativo con formar personas, en lugar de herramientas útiles de un sistema al que les concierne lo justo su solvencia intelectual. 
Irregular, pero clarividente.
Saludos.

miércoles, 27 de mayo de 2026

El lado correcto de la necrofilia


 

Es notoria la fascinación que ejercía sobre Truffaut "El altar de los muertos", relato corto de Henry James, en el que se viraba la cuestión sobrenatural hacia un realismo doloroso, casi patético, dando como resultado LA CHAMBRE VERTE. Narraba la estoica vida de Julien Davenne, que sobrevivió milagrosamente a la WWI, se casó con una hermosa joven, que murió con sólo 22 años de una enfermedad, sumiendo al pobre Julien en un estado ajeno a la realidad, donde apenas le importaba encerrarse en esa "habitación verde", consagrada enteramente a su difunta amada. Por un azar, conocerá a la joven Cecilia, con quien traba un afecto que ella malinterpreta. Varias cosas no terminan de funcionar en esta desecada adaptación, comenzando por la esforzada interpretación del propio Truffaut, que como protagonista está "difícil de ver", mientras que Nathalie Baye da estupenda réplica como esa joven discreta y razonable, que jamás podrá usurpar el lugar de la finada. Es, por decirlo de alguna manera, una tragedia ensordecida, encaminada a registrar la obsesión de un hombre atrapado en una vida que no es, quizá aspirando a terminarla cuanto antes y reunirse con lo único que le da sentido, lo que es un sinsentido filosófico, pero queda fetén en una exacerbada órbita romántica.
Polanski la hubiese hecho mejor, quién sabe.
Saludos.

miércoles, 20 de mayo de 2026

Más cine, por favor


 

Nos dejó Nathalie Baye, actriz inmensa, también discreta. La antítesis de Bardot, a la que recoge el legado con todo merecimiento ¿Por dónde empezar? Por el cine, sin más. Por LA NUIT AMÉRICAINE, donde Truffaut diseccionaba el cine, el oficio de hacer películas, filmaba el filmar, el actuar, el dirigir, hacer el guion, buscar la financiación, lidiar con las neuras, los egos, las inseguridades. El cine visto desde atrás, donde la magia se ha conjurado previamente, en un asombroso trabajo de montaje a cargo de Martine Barraque, sobre todo en los encadenados bajo la soberbia música de Delerue, que aún hoy te dejan con la boca abierta. Es una película mágica, cuando en realidad se está encargando de enseñar el truco, y eso es lo que la hace única en su especie. En mi opinión, el mejor ejemplo de eso tan difícil de hacer bien que es el "cine dentro del cine". Y Baye está magnífica como la script que es el brazo alargado del propio Truffaut, interpretándose ¿a sí mismo?, pero el reparto, fabuloso, incluía a Jacqueline Bisset, Jean-Pierre Léaud o una increíble Valentina Cortese. Una delicia para ver, rebobinar, volver a ver, perderse dentro de sus imágenes y pedir que el cine no se acabe nunca...
Obra maestra absoluta.
Saludos

sábado, 16 de mayo de 2026

Entresijos de la imbecilidad


 

En 1983, el recién electo presidente de Francia, François Mitterrand, convocó un ambicioso concurso de arquitectura, para elevar a definitiva la belleza de La Défense. Inesperadamente, el ganador fue Otto von Spreckelsen, un desconocido docente danés, dedicado a enseñar arquitectura, y que sólo había construido tres iglesias y su propia casa. Digamos que el mayor valor de L'INCONNU DE LA GRANDE ARCHE, último (y mejor) film de Stéphane Demoustier, consiste en "arquitectar" el colosal proyecto en el que se vio envuelto un hombre en absoluto acostumbrado a lidiar con los problemas derivados de un presupuesto público, pese a que Mitterrand creía ciegamente en su ambiciosa visión, apoyándolo incondicionalmente hasta que perdió las elecciones. Por un lado tenemos a Spreckelsen, obsesivo, ajeno a cualquier distracción que interfiera con su trabajo, aceptando a regañadientes a los arquitectos colaboradores, a los que considera unos funcionarios arribistas. Es la historia de muchas cosas, de una construcción imposible que sólo pudo acabarse en 1989, pero que tenía poco que ver con la idea de su creador, que falleció antes de terminarse tras su renuncia, víctima de un cáncer a los 57 años. Tanbién del eterno dilema entre la obra artística y el objeto funcional, de la grandeza y pequeñez del ser humano ante lo que no puede controlar, y finalmente un preciso y afilado lamento por cómo interfieren los administradores sobre lo que no pueden ni quieren entender, y por tanto optan por controlar. 
La mejor película de su autor, sin duda alguna, y que puede suponer el disparadero de una visión cinematográfica interesantísima.
Saludos.

miércoles, 13 de mayo de 2026

El camino sigue abierto


 

No es difícil trazar la trayectoria de Brigitte Bardot, desde su temprana eclosión como sex-symbol, sus películas deliberadamente procaces, su imagen tendente a la ingenuidad mancillada, siempre con objeto de alcanzar objetivos normalmente vedados a las mujeres. Lo que sí me parece más interesante, desafiante, es entender de alguna manera si aquella actriz se retiró tempranamente porque su mejor arma interpretativa, su cuerpo, ya no le acompañaría, o realmente estamos ante una mujer que comprendió la falsedad del star-system y encauzó su vida hacia un opuesto de activismo, que nunca fue bien entendido. De todo esto habla BARDOT, el documental estrenado pocos meses antes de su muerte, como si alguien hubiese tenido la lucidez desprendida de ajustar cuentas con una estrella que nunca se apagó, sino que cambió de constelación. Se dicen cosas muy reveladoras, como la hijoputez de sus padres, unos burgueses que la trataban con desprecio; su temprano matrimonio con Roger Vadim, con el que logró la emancipación, pero también descubrió que en la variedad estaba el gusto; los encontronazos (no es casualidad) con Godard y Clouzot, de los que no hablaba muy bien... aunque tampoco ellos de sus limitaciones interpretativas. Todo ello desembocando en su retirada a los 38 años a una villa de Saint Tropez, aguantando el acoso de los paparazzis; y cómo no, su lucha por los derechos de los animales, que asimismo alimentó la deformación hacia su figura, tachada como una vieja loca a la que no le importaba alinearse con Chirac, Sarkozy, Macron o LePen, creyendo (en una ingenuidad supuestamente inagotable) que la ayudarían con su causa. Todo eso fue Brigitte Bardot, mucho más de lo que muchos seremos jamás; por ello la recordaremos, no por este documental plano y rutinario, sino por los muchos caminos que se atrevió a abrir en un mundo pacato y desagradecido.
Saludos.

miércoles, 6 de mayo de 2026

La noche de las estrellas


 

En 2020, en plena pandemia, el prestigioso documentalista bielorruso Sergei Loznitsa presentaba un corto de poco más de veinte minutos titulado UNE NUIT À L'OPÉRA, donde rescataba diversas imágenes de la prestigiosa Ópera de París, para establecer toda la pompa y artificiosidad que se reunía en cada evento en los 50 y 60, más propio de cualquier desfile de estado. El desfile incluía a las más notorias figuras de los más diversos ámbitos. Desde el general De Gaulle a Jean Cocteau, el actor Charles Vanel, Chaplin, Grace Kelly, o la mismísima reina de Inglaterra. Por allí asomaba también Brigitte Bardot, lo que dotaba a las estiradas damas de un punto de indignación y envidia. La función se remataba con la Divina, con Maria Callas en un fragmento significativo del "Barbero de Sevilla". No es casual, y en esos veinte minutos Loznitsa condensa la futilidad, la vanidad, el oropel rivalizando con lo único que importa: el arte.
Saludos.

sábado, 2 de mayo de 2026

Coherencia e incoherencia


 

Es de esperar, en ficciones más o menos realistas, que la coherencia narrativa florezca desde ocurrencias que la distingan de la aburrida y previsible realidad. Incluso en los films más sobrios, existe esa tendencia a la dispersión y fragmentación, que algunos llamamos montaje, como el cazador desesperado por trincar la medalla de oro. A Stéphane Demoustier le gustaría brincar de Audiard a Ozon, sin peajes, sin ser menos comprometido o menos diletante, y esto es complicado para sacar un proyecto interesante de la medianía. BORGO es el nombre que se le daba a una antigua cárcel en la isla de Córcega, donde transcurre este ¿thriller? ¿policíaco? ¿drama familiar?, en el que una funcionaria de prisiones aterriza en la susodicha isla, huyendo de la presión parisina, a una prisión masculina de régimen abierto, junto a su marido y sus dos hijos pequeños. Sin guardarse un solo detalle, la protagonista deambula por las celdas, traba confianza con unos presos francamente intimidantes, les consigue artículos. Hasta el punto de encontrarse con un joven, al que tiene especial aprecio, en una apartada playa, donde una supuesta barbacoa entre amigos desemboca en una exhibición de tiro con armas pesadas de contrabando. Ahí entra la consecuencia, "lo plausible", cuando entendemos que a Melissa (a la que llaman "Ibiza") quieren reclutarla como "conseguidora" desde su puesto en la prisión. Es decir, que tenemos un juego peligroso, pero la actriz Hafsia Herzi nunca parece excesivamente preocupada, más bien excitada por jugar a los delincuentes ocultos, mientras su familia se aburre sin sospechar nada. Una lástima tanta indefinición, aunque peor me parece emplear dos horas eternamente repetitivas, para despachar un desenlace, además inconcluso, en quince minutos.
Fallida.
Saludos.

miércoles, 29 de abril de 2026

Propietarias a la fuerza


 

La película que supuso prácticamente la retirada de Brigitte Bardot (aún haría tres más) fue LES PÉTROLEUSES, compartiendo protagonismo con la también recientemente fallecida Claudia Cardinale, amén de otros tantos como Michael J. Pollard, Teresa Gimpera, Emma Cohen o Manolo Zarzo, que para eso era una coproducción rodada en Almería. Incluso hay una breve aparición del maestro López Vázquez, cuyo perfumista "afeminado" da la medida del producto ante el que estamos, una comedia en clave de western, que en ningún momento se toma en serio a sí misma, y que contaba las andanzas de dos heroínas, una (BB) que comanda un grupo de asltantes de trenes, todas mujeres, mientras que la otra es el carácter indomable que regenta un rancho con sus cuatro hermanos, que sin ella son un desastre. Resulta que uno de los maletines sustraídos contiene un mapa que señala un rancho conteniendo petróleo, pero al llegar las ladronas se encuentran con la compra por parte de la ranchera, lo que inicia una disputa sin fin por hacerse con el dichoso terreno. Una película para ver con cero pretensiones, con un doblaje en español que incluye a un chino cantando por Manolo Escobar, mientras que el pueblo resulta ser un reducto donde se habla francés y el único angloparlante es el sheriff, que parece un guiro en Magaluf... Christian-Jaque, mítico realizador que inició su andadura allá a principios de los años 30, se diluyó en sus últimos trabajos, evidentemente alimenticios.
Saludos.

jueves, 23 de abril de 2026

Evocando los buenos tiempos


 

Avalada por su flamante nominación a los oscar, la multipremiada ARCO optaba aganar en Sitges, cosa que no hizo, aunque era claramente de las favoritas. La sensación que deja la película de Ugo Bienvenu en su primer largometraje, tras multitud de cortos (siempre en terreno de animación) y alguna que otra miniserie, es la de un enamorado de la animación retro, capaz de aunar técnicas tan diferentes como el detallismo japonés, el arrojo creativo de René Laloux o el canon del cómic de superhéroes. Hasta ahí, estamos ante un trabajo realmente interesante, inconformista en la técnica, pero que lamentablemente adolece de un guion plano y previsible, una nueva vuelta de tuerca al E.T, de Spielberg, en el que un niño, Arco, que porta un traje que le proporciona extraordinarias habilidades, llega hasta el año 2075, "precisamente" aterrizando en el patio trasero de una niña que casualmente se llama Iris, y cuyos padres por lo que sea pues no están. No quiero decir con esto que la película sea desdeñable, pues me parece un producto más que digno y disfrutable, pero le hubiese venido de perlas un guion menos encorsetado y ensimismado con cosas que se han hecho antes, y un poco mejor.
Saludos.

miércoles, 22 de abril de 2026

Ave María Purísima



 En 1970, una Brigitte Bardot que ya estaba bastante hastiada de ser un objeto sexual, rodó bajo un contrato leonino LES NOVICES, una comedia fácil y tontorrona, que podría haber sido otra cosa si la hubiesen dejado enteramente en manos de Claude Chabrol, al que llamaron de urgencia para que arreglara el estropicio de Guy Casaril, del que dudo que supiese las reglas básicas de la dirección. Lo que queda es una película de batalla, para hacer caja gracias al reclamo de BB, haciendo de una monja descarriada que se marcha a París, donde conoce a una prostituta (Annie Girardot), que pretende "hacer carrera" de la ingenua religiosa, que ha vivido casi toda su vida en un convento. Una pena que Chabrol y el gran guionista Paul Gégauff se limitaran a poner el piloto automático y cobrar el cheque, porque había una buena historia aquí, más teniendo a Girardot en su habitual tono tragicómico. Es lo que es, una tontería para ver a la Bardot con poca ropa, acosada por señores sudorosos con puro e intentando parecer sexy, lo que en su caso no era cosa de ensayo. Algo así como lo de ayer, pero sin ínfulas. Aún hizo alguna que otra cosa, pero su repentina retirada era inminente.
Saludos.

sábado, 18 de abril de 2026

Querer ver/Obligar a ver


 

Con la apariencia de un drama judicial canónico, donde lo importante es ser guiados con acierto por los retruécanos del caso, sus verdades y mentiras, donde nos posicionamos y nos hacemos suposiciones, todo con el fin de llegar a un veredicto infalible, seguir tranquilos con nuestras vidas, confiando en que se hará justicia. Y no. LA FILLE AU BRACELET se abrer con una magnífica secuencia, en la que observamos a la familia de la joven Lise disfrutando de un día de playa, hasta que se presenta la policía y Lise debe acompañarles. Han pasado dos años desde que su mejor amiga fue brutalmente asesinada, y todas las pruebas incriminan a Lise. El juicio ocupa la mayor parte del metraje, aunque igualmente importante son las escenas familiares, donde se nos dirige la mirada, interesados en saber qué oculta esta adolescente de mirada fría, frases cortantes y una actitud que parece disociada incluso de un arresto domiciliario. Curiosamente, la decisión de Stéphane Demoustier de explicitar las conductas sexuales y emocionales, nos dan un camino hacia el juicio paralelo (lo vimos hace una semana), preocupado por censurar las prácticas independientemente de si son delictivas. En esa ruptura el film decae, sin decidirse por un tono que cohesione la idea fundamental ¿Creer en la culpabilidad o la inocencia? Y en todo caso ¿se es inocente al ser expuesta una intimidad que se rechaza de inmediaro? Lamentablemente, Demoustier lo deja todo en el aire, y no creo que sea la mejor decisión.
Saludos.

miércoles, 15 de abril de 2026

El sexo es revolución


 

He pensado que tampoco era para tanto lo de VIVA MARIA!, donde dos polos tan opuestos como Jeanne Moreau y Brigitte Bardot confluían, en el papel de una cabaretera (Moreau) que recorre el salvaje México de principios de siglo (XX), a cuyo destino se une una joven terrorista irlandesa (Bardot), que ha huido tras la trágica muerte de su padre. Con este hardcore planteamiento, Louis Malle y Jean-Claude Carrière se servían del oscurecimiento proverbial de LOS CABALLEROS LAS PREFIEREN RUBIAS, nada menos que para adelantar un mix de DOS HOMBRES Y UN DESTINO y GRUPO SALVAJE, sin tener mucho que ver, o sí. Es, desde luego, una película tan libre como sus protagonistas, mujeres que se van con quien quieren, vuelven cuando se les antoja y disfrutan de la vida una vez entienden el influjo que ejercen sobre los hombres, que aquí son ridiculizados e infantilizados. Es una especie de western con tintes de comedia romántica, con una fuerte carga sexual, que en su ingobernable tramo final parece un cómic de Tintín escrito por los ZAZ. Todo eso cabe en esta majadería de 1965, para desdecir a quienes, en su cortedad de miras y entendimiento, piensan que el cine sin prejuicios lo inventó Netflix...
Saludos.

miércoles, 8 de abril de 2026

Juicio amorísimo


 

La sensación que deja una película como LA VÉRITÉ es de desubicación continua, de esquinas iluminadas, repentinamente, tan sólo para dejar otras a oscuras. Es, parece ser, un típico drama judicial, donde se nos anuncia (en una imponente presentación) el juicio a la joven Dominique, acusada de asesinar a un joven y prometedor aspirante a director de orquesta. Podría ser, y es, pero también es mucho más. Es el escrutinio, delirantemente morboso, a la figura del objeto sexual, que hoy es motivo al menos de disputas, pero en 1960 podría ser poco menos que la excusa para ver a Brigitte Bardot retozando bajo las sábanas, porque eso sería quedarse en la superficie. Por un lado tenemos una afilada disección a aquella rive gauche parisina, como si el propio Clouzot mirara con sorna a los jóvenes y pujantes cahieristas; por el otro, la inocencia y defensa imposible de Dominique, juzgada por ser una mujer libre antes que por ser una asesina. Es, en todo caso, un sólido alegato contra hipocresías y embrutecimientos, que apuesta siempre por la humanidad de sus personajes y, además, le daba a la entonces efervescente BB su mejor papel. Incluso mejor que el que le dio Godard, lo que da que pensar.
No es una obra maestra, por lo disperso (por ambicioso) de su estructura, pero es un peliculón como la copa de un pino, como diría mi gran amigo y reciente cumpleañero Charly...
Saludos.

sábado, 4 de abril de 2026

Dadle la manita


 

Se cumplen ahora treinta años del controvertido estreno de PONETTE, en la que Jacques Doillon ponía a prueba las dotes interpretativas de una chiquilla de apenas seis años, en uno de los ejercicios más flagrantes y discutibles de los límites de la ficción y la pornografía emocional. En su segundo trabajo, ALLONS ENFANTS, un mediometraje de una hora, Stéphane Demoustier daba un paso más, aunque no tan polémico, al poner a sus dos hijos, Cléo y Paul, que no llegaban a los cinco años, como protagonistas de una odisea, la que organizan al perderse en el gigantesco parque de la Villette, cada uno por su lado. Conviene no hacer de "cristiano ofendido" y tomarse al pie de la letra esta pequeña fábula, que parece simplemente un divertimento con el que experimentar un rodaje desde el punto de vista de los pequeños. O es así, o se corre el riesgo de pasar una hora indignados ¿Dónde diablos están los padres? ¿A quién se le ocurriría ponerles como cuidadora a una pobre mujer con problemas severos de movilidad? ¿Por qué, de una multitud, la pobre Cléo tiene que encontrarse con la tía más siesa y antimaternal del parque? ¿Cómo es posible que la policía no les eche una mano porque están en alerta terrorista? ¿Cómo se puede estar en una alerta terrorista y permitir que el parque esté abarrotado sin control de acceso? Y sobre todo, señor Demoustier, que son sus propios hijos ¿Era necesaria esa breve escena en la que un tipo ultrasospechoso se lleve a la niña de la mano?... Estos franceses...
Podría haber ido más allá, pero casi mejor que no.
Saludos. 

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!