lunes, 13 de noviembre de 2023
La fórmula infinita
martes, 8 de junio de 2021
Saturación por acumulación
miércoles, 23 de septiembre de 2020
Got talent?
El director Park Hoon-jung es uno de los nombres más interesantes del cine coreano reciente. Autor de la estimable THE TIGER y de la notable NEW WORLD, hace gala de un dominio multidisciplinar que ya lo querría para sí alguno de los "habituales" del cine comercial americano. Puede que su punto más débil sea conectar al espectador a sus endiablados reveses dialécticos, lo que deriva en más de una laguna perceptiva. En este sentido, THE WITCH: PART 1. THE SUBVERSION, supone una especie de punto de partida hacia una vertiente menos adulta, aunque esto habría que matizarlo. Concebida como la primera parte de una trilogía, a mitad de camino de (ojo) SUPERMAN, MATRIX o NIKITA..., ustedes se preguntarán qué diantres significa la imagen que esto ilustra. Pues bien, a esto me refería con lo de la triple voltereta, porque gran parte de sus dos horas están dedicadas a la elaboración del personaje central, una joven de la que sólo sabemos que huyó, siendo niña, de un siniestro lugar, dando a parar a una granja, donde ha vivido una existencia normal, hasta que una amiga la anima a presentarse a un concurso de talentos y es localizada por... Sin desvelar nada más, me pesa enormemente no haber empatizado lo suficiente con esta historia, a la que se le nota mucho la descompensación entre el larguísimo preámbulo y el explosivo desenlace, donde afloran las referencias antes mencionadas, mientras que los dos primeros tercios van dirigidos a un potencial público juvenil, que asimismo tendrán que lidiar con la violencia explícita por venir. De hecho, me resultaría sorprendente ver que efectivamente se completa la trilogía, o que al menos la complete el propio Park Hoon-jung.
Saludos.
viernes, 2 de diciembre de 2016
Pequeñas esperanzas
Es curioso, pero hace hoy exactamente dos años que hablé por aquí del anterior trabajo del coreano Park Hoon-jung, su excelente segunda película NEW WORLD. Casualidad o no, me encuentro ante su siguiente film, DAEHO (EL TIGRE), o como reza su leyenda "Una vieja historia sobre cazadores". Y me confirma dos cosas, que su director sigue intentando no parecerse mucho a otros nombres de la cinematografía coreana de género, y que, desgraciadamente, en este caso el resultado es irregular y, por momentos, cansino. La ambientación es lo mejor, trasladando la acción a la frontera de China con Corea en 1925, cuando ésta se encuentra bajo la ocupación japonesa, y se centra en la figura de uno de los últimos cazadores de tigres de la zona, que vive retirado junto a su hija, hasta que un oficial japonés le chantajea para que le ayude a cazar al último gran tigre que aún vive, con el que el cazador lleva obsesionado desde que dio muerte a su madre y, en un insólito acto de compasión, le perdonó la vida. No hay que ser muy inteligente para detectar las alegorías, cómo se desdoblan las vidas del cazador y el tigre, y cómo todos los pasos dados van en una única dirección: el encuentro final entre ambos, para ver si alguno está dispuesto a perdonar algo esta vez. Pero como decía, la película se pierde a base de presentar personajes irrelevantes y alargar una historia que ya hemos visto cientos de veces hasta unas innecesarias dos horas y media. A su favor, la incontestable figura de Choi Min-sik y una bellísima fotografía, que al menos no se relame en su propio virtuosismo. Ahora sí, el CGI del tigre canta por soleares...
Saludos.
lunes, 1 de diciembre de 2014
La muerte del espejo
NEW WORLD es una película coreana (yo a Corea del Norte no lo considero un país, sino un criadero de ratas) en la que salen mafiosos coreanos bien vestidos, alguno más chulapo que otro, y donde se pegan más bien pocos tiros para el tipo de película que es, y casi todos al final. También hay policías, pero los policías van peor vestidos, porque ganan menos dinero y porque el hábito no hace al monje, digo yo. La policía ha infiltrado a un tipo en la organización mafiosa más importante de Corea (del Sur) durante una década, y éste, que a lo mejor no habría pasado de patrullero, allí ha ascendido a jefe de segunda línea. El jefe gordo (de los mafiosos) es deslizado a un pijama de madera como el que no quiere la cosa, así que se abren las primarias para ver quién será el sucesor. La gracia de la película es ni más ni menos que su ingeniosa premisa ¿Qué hará el infiltrado? ¿Acatará las órdenes de sus jefes en la policía para asestar el golpe definitivo que acabe con la organización criminal o cederá a la tentación de ser elegido como gran jefe de los mafiosos?... ¿A que está chula la idea? Pues ni más ni menos; NEW WORLD es un thriller muy Scorsese, capaz de acumular giros y más giros de guion sin que éste se resienta o se torne inverosímil; está fabulosamente interpretada y sus personajes son, ante todo, humanos atrapados por una situación que los supera. El coreano Park Hoon-jung ha conseguido, con su segunda película, uno de los mejores títulos del curso pasado; estaremos pendientes de él y lo sumaremos al ya largo listado de luminarias coreanas... del Sur. Peliculón para no moverse del asiento en más de dos horas.
Saludos.
¡Cuidao con mis primos!




