jueves, 14 de abril de 2022

Domingo por la tarde en los coches de choque


 

Si lo que quería demostrar Jaume Collet-Serra era que podía acercarse al estilo de Spielberg en plena era digital, enhorabuena, porque eso es todo. JUNGLE CRUISE es un ladrillazo de más de dos horas en las que no ocurre nada excepto que los personajes han de realizar un esfuerzo extra: actuar para que nos despistemos, porque detrás de sus siluetas no hay más que pantallas verdes. Y me remito a un dato excelente por curioso: Disney necesita hoy día a tres guionistas (y ojo, no unos cualquiera, que ahí están Ficarra y Requa) para poner en pie una trama basada en una atracción de Disneylandia. Como lo oyen. Que ya no hay apenas originalidad lo pasamos por alto, incluso en pos de algún entretenimiento digno; pero de ahí a hacernos creer que aquí podemos asistir a un guion moderadamente brillante, es de aurora boreal. Y de verdad, lo de la química entre Emily Blunt y Dwayne Johnson me toca los cojones, que para ver cómo se besan lo tienen que disfrazar como un boca a boca submarino. Apenas le salvo un par de detalles: el descacharrante y antidisneyano villano interpretado por Jesse Plemons y el breve interludio, casi metanarrativo, en el que aparecen unos descollantes Quim Gutiérrez y Dani Rovira.
Da para una tarde de resaca y poco más.
La música de Newton Howard es para correrlo a gorrazos por insoportable y cansina.
Saludos.

No hay comentarios:

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!