lunes, 28 de noviembre de 2022

Los que traen el infierno #3


 

Tan sólo un año después, en 1988, se estrenó HELLBOUND: HELLRAISER II, ya sin Clive Barker en la dirección, lo que redunda en un mayor efectismo visual, alejándose de la fidelidad a la obra literaria. Es prácticamente un intento de realizar un díptico, aunque la historia no hace más que dar vueltas alrededor de la búsqueda y dominio del cubo de marras, que pasa de mano en mano con inusitada facilidad, y perdiendo gran parte de su mística y misterio. Es una película efectiva para los fans del terror sangriento, que con los años se ha labrado cierta aureola de culto (Ángel Sala la defiende desde su presentación en Sitges), pero que no pasa de ser un film correcto, que no engaña en lo que ofrece, y que entre sus aciertos está el mantener prácticamente a todo el elenco original, o no prescindir de la genial partitura de Christopher Young, que siempre ha estado un peldaño por encima de las imágenes a las que acompañaba. Muchas cadenas, postes sanguinolentos, ganchos y mutaciones corporales varias, o cómo pretender cambiar algo sin conseguirlo. 
A alguien se le debería haber ocurrido otro Leviatán, por cierto...
Saludos.

No hay comentarios:

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!