lunes, 18 de diciembre de 2023

Más allá de la motivación


 

Afirmaríamos que LES CHAMBRES ROUGES es la mejor película exhibida este año en Sitges, de no mediar la necesidad de volver al terror canónico y, de alguna manera, reconocible. Es todo lo que no se puede decir de este inclasificable y por momentos desconcertante descenso a los rincones de la mente humana. Lo que plantea Pascal Plante es caminar sobre un hilo, desfilar entre lo ridículo y lo sublime, para dejarnos totalmente indefensos ante un terreno terrorífico por desconocido, inquietante porque, de alguna manera, sabemos que existe, y preferimos no saberlo. Estructurada con inteligencia como si de un código cerrado se tratara, LAS HABITACIONES ROJAS nos lleva hasta el juicio a Ludovic Chevalier, un supuesto monstruo, acusado de secuestrar y asesinar cruelmente a tres adolescentes, y después difundir las grabaciones de estos actos en la dark web, en profundos y terribles sitios conocidos como "las habitaciones rojas", donde se puede llegar a subastar lo inimaginable. La protagonista, sin embargo, es Kelly-Anne (prodigiosa Juliette Gariépy). Misteriosa, hermética, solitaria, alterna su trabajo de modelo con otro, el de jugadora de póker en línea; y cada vez que se abre una vista sobre Chevalier asiste puntualmente, llegando a dormir a la intemperie para no perdérselo en directo. El punto fuerte es la ambigüedad de este personaje, que nos hace dudar de su naturaleza e intenciones, siendo su opacidad un aliado para no derrumbar el descomunal desenlace, uno de los mejores de los últimos años, y que me hizo recordar alguno de los primeros trabajos de su compatriota Denis Villeneuve, de quien Plante recoge su gusto por no tomar partido por sus personajes, dejando que sea el espectador quien decida, con la promesa de ese giro absolutamente inesperado, y que aquí no sólo no es tramposo, sino que además juguetea con los límites de la moral. 
Más que terrorífica, es desarmante. No la vean si siempre quieren llevar razón en todo, están avisados...
Saludos.

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... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!