Avalada por su flamante nominación a los oscar, la multipremiada ARCO optaba aganar en Sitges, cosa que no hizo, aunque era claramente de las favoritas. La sensación que deja la película de Ugo Bienvenu en su primer largometraje, tras multitud de cortos (siempre en terreno de animación) y alguna que otra miniserie, es la de un enamorado de la animación retro, capaz de aunar técnicas tan diferentes como el detallismo japonés, el arrojo creativo de René Laloux o el canon del cómic de superhéroes. Hasta ahí, estamos ante un trabajo realmente interesante, inconformista en la técnica, pero que lamentablemente adolece de un guion plano y previsible, una nueva vuelta de tuerca al E.T, de Spielberg, en el que un niño, Arco, que porta un traje que le proporciona extraordinarias habilidades, llega hasta el año 2075, "precisamente" aterrizando en el patio trasero de una niña que casualmente se llama Iris, y cuyos padres por lo que sea pues no están. No quiero decir con esto que la película sea desdeñable, pues me parece un producto más que digno y disfrutable, pero le hubiese venido de perlas un guion menos encorsetado y ensimismado con cosas que se han hecho antes, y un poco mejor.
Saludos.

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