sábado, 10 de octubre de 2020

Perdido en un sentimiento


 

La frase para definir "Treehouse", el sexto episodio de INTO THE DARK, es "una ocasión inmejorable, pero desaprovechada". Y puede que lo que juegue más en contra de esta serie sea su formato, tendente al alargamiento innecesario, pero es de justicia achacar esto a unos guionistas (en este caso también realizador) que no sacan jugo al tiempo narrativo, sino que insisten machaconamente en el concepto "autoconclusivo", tirando por tierra ideas brillantes como ésta. Apoyado en la magnífica interpretación de Jimmi Simpson (uno de esos secundarios que siempre se hacen notar), James Roday, curtido en televisión, despliega un excelente preámbulo que podría haber sido un largo más que notable, pero curiosamente es el giro que pretende cambiarlo todo lo que le va restando interés progresivamente. En pocas líneas, la idea del chef televisivo con éxito, pero más solo que la una, abre varias posibilidades, que se ramifican con la llegada a la lujosa e impersonal casa familiar, y el reencuentro con una juventud con más sombras que claros. Después, el encuentro con un grupo de mujeres que celebran una despedida de soltera, pretende ser el punto de inflexión para el dichoso giro. Desgraciadamente, en esta ocasión, ni hacía falta el elemento sobrenatural, porque lo más importante hubiese sido hurgar en unas heridas que aún no han cicatrizado. El desenlace, torpe y apresurado, así lo atestigua.

Saludos.

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... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!