viernes, 2 de octubre de 2026

Más vale prevenir


 

Si tuviésemos un medidor, absurdo, incongruente, que nos permitiera establecer un paralelismo entre el cine de John Cassavetes y el de su hijo Nick, probablemente el cacharro empezaría a rebuznar con vehemencia y chisporrotear sin convicción antes de quedar inutilizado. No hay más que echar un vistazo a JOHN Q., cúspide de ese cine hollywoodense, en el que la épica puede justificar hasta las decisiones más inverosímiles. Se nos cuenta el drama de un padre (Denzel Washington), que topa con eso tan bonito de la privatización de la sanidad, cuando su hijo necesita un trasplante de corazón urgente y el hospital le informa de que su seguro no le llega, y que ha de reunir una cantidad indecente de dinero para la operación. Dejando aparte los valores artísticos, que son más que discutibles, oscilando de lo sensacionalista a lo involuntariamente paródico, aun con toda su tosquedad, debería sumarse a la advertencia de quienes, no se sabe por qué ensalmo, apoyan dicha privatización. Ellos sabrán, pero aquí tenemos a este padre coraje, que toma la decisión de secuestrar el hospital hasta que obtenga una solución. Es difícil pronunciarse, porque todo lo que Cassavetes implementa habita un mundo ideal y casi sin consecuencias; e imagino la película que hubiese hecho su padre..., bueno, no puedo imaginarlo. Por allí estaban, dando réplica a Washington, ilustres como James Woods, Ray Liotta, Anne Heche y un Robert Duvall interpretando a un negociador que poco a poco va entendiendo a este hombre, esencialmente bueno, pero aplastado por un sistema cruel y monótonamente burocrático.
Insisto, no es nada del otro mundo, pero véanla antes de decidir a quién votan.
Saludos.

No hay comentarios:

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!