miércoles, 14 de octubre de 2026

Izar la mayor


 

Siempre me ha parecido Phillip Noyce uno de esos "artesanos talentosos", capaces de insuflar entidad propia a producciones que en otras manos serían funcionales e intrascendentes. Con una larga e intachable carrera a sus espaldas, la consagración le sobrevino al australiano con DEAD CALM, un thriller angustioso y pormomentos expresionista, en el que la improbable pareja formada por Sam Neill y una jovencísima Nicole Kidman han de enfrentar sus demonios personales tras la trágica muerte de su único hijo, sin sospechar que una amenaza aún mayor les llega en la figura de Billy Zane, que aparece de la nada desde un barco que según él se hunde, perturbando la navegación de ambos. Dejando aparte que se trata de un film básicamente de intriga, con un mal rollo que va in crescendo, hay luces y sombras. Las primeras evitan que lo improbable de la trama caiga en el ridículo, sobre todo por la opacidad de ese misterioso personaje, cuáles son sus motivaciones y anhelos. Más discutible es la decisión de escindir la acción, separando a la pareja y dejando a Kidman a merced de los caprichos de Zane, que ensaya un malvado un poco patético, pero al menos no infalible. Es una película que, estoy seguro, hoy día no se haría, con la tendencia actual a explicarlo todo sin que nadie lo pida. Ha quedado como una de esas curiosidades no "plegadas" a la industria americana, lo que la hace disfrutable en su imperfección y convicciones.
Y sí, la Kidman parece una persona distinta, es lo que tiene.
Saludos.

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... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!