miércoles, 28 de enero de 2009

Las máscaras del (anti)héroe

Quizás no sea el retrato de gran calado psicológico el mejor camino para conquistar Hollywood, una factoría donde se celebra sin empacho al personaje relevante pero sin relieve. Acordémonos de quienes son los nuevos adalides de este fenómeno: Will Smith, Tom Cruise, Brad Pitt (en franca mejoría) o Jim Carrey (a la inversa). Taladrar a un personaje desde múltiples ángulos, hacerle interactuar interna y externamente con el resto de personajes, no dejarle caer en la autoparodia ni el exceso ególatra, son coto exclusivo de los grandes directores. En Hollywood, los grandes maestros clásicos. En mente de todos, John Ford, Howard Hawks, Fritz Lang, William Wyler... sí, muchos, pero esa época ya pasó ¿qué ocurre si se intenta aplicar esa difícil teoría clásica al cine de hoy? ¿a la nueva forma de rodar? Es posible que no fuese buen ejemplo de esto Anthony Minghella, probablemente el último de los clásicos; muy denostado por ello, por reajustar unos cánones que cambian imparablemente. Demasiado pretencioso.
Minghella murió hace poco menos de un año, y en su memoria quedarán algunos productos olvidables y alguna que otra película que nadie, excepto él, iba a atreverse a rodar. En THE TALENTED Mr. RIPLEY, Minghella no rechaza en ningún momento el laberinto psicológico desarrollado por Patricia Highsmith, al mismo tiempo que deleita al espectador con su exquisito sentido de la ambientación y es capaz de "crear" un nuevo Ripley, más inquietante que el Delon de PLEIN SOLEIL (esa sonrisa, falsa y auténtica al mismo tiempo...); quizá el mejor trabajo de Matt Damon hasta la fecha, otro del club antes descrito. Mientras que Jude Law (¿para cuándo un verdadero papel protagonista?) es dueño y señor de la pantalla mientras está en ella, lo que, paradójicamente, le viene de perlas a Damon, pues, para quien haya leído la novela, es exactamente la fase en la que Ripley simplemente observa, admira y conspira en la sombra. El resto es mejor no desvelarlo. A mí me gustó esta adaptación sobre la amoralidad y el arribismo despiadado, un día hablaré de la otra, la de Clément.
Saludos amorales.

4 comentarios:

Capri c'est fini dijo...

El talento de Mr Ripley me pareció una película estupenda desde que la vi. Luego he vuelto a verla y sigo pensando lo mismo. Me reconcilió con Damon (que tiene una carrera un tanto extraña con Bournes y todo eso) y me descubrió a Jude Law. Incluso la Paltrow no está mal de novieta desconfiada. Destaco la escena de la barca (soy un absoluto rendido de esta escena) donde el sol y la sangre se dan de la mano. Genial. Un saludo.

atikus dijo...

Una peli muy interesante, las localizaciones me encantan, un tanto romanticonas,...y con la Paltrow quizás no sea una superactriz, pero esa carita me encandila (algo light), jeje, no todo va a ser analizar matemáticamente ;)

saludos

Groupiedej dijo...

¿Y a mi que me parecía que era al único al que le había gustado? Es un consuelo no sentirse sólo. Y una pena darse cuenta de por donde van las carreras de sus protagonistas...

dvd dijo...

Gwyneth Paltrow no me dice nada, pero nada nada. Matt Damon es... bufffff... no sé, se lo dejo a Woody Allen, a ver si le saca provecho. Jude Law son palabras mayores. Estoy intentando recordar un papel suyo que sea malo... a ver si alguno de vosotros... Tremendo actorazo.
Y sobre la comparativa, creo que ambas películas funcionan, cada una en su registro; y como digo, no tienen nada que ver un Ripley con el otro. Lo mejor, como casi siempre, leer la novela...

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!