Vamos con un found footage, o metraje encontrado, o no tengo un pavo así que involucro a amigos familia y demás sin que termine de hacerles mucha gracia que me gaste sus ahorros en una paranoia grabada con una cámara de mano con la que quiero demostrar que el dinero no lo es todo en la creación artística. No he puesto comillas, porque para qué. JEFFREY'S HELL es poco más que esto descrito anteriormente, solo que con un poco más de gracia y alguna que otra idea ingeniosa, pero que no logra ir un poco más allá, porque tampoco es que el guion sea un derroche de imaginación. Aaron Irons dirigió CHEST un par de años antes, otro FF en el que había una cinta misteriosa y toda la pesca. La gracia de ésta es que el director se interpreta a sí mismo recibiendo un correo con unas coordenadas, que pertenecen a una cueva de nombre inquietante en los bosques de Tennessee. Como el tipo es espeleólogo, allí que se va, metiéndose en la cueva para encontrarse con lo que no desea. El resto es escuchar a los colegas diciendo que están muy preocupados por su desaparición, porque encontraron sus cosas en el punto indicado, solo que no había ninguna cueva. En fin, que son 75 minutejos que se zampan en nada, que tiene soluciones formales que la elevan sobre la cutrez imperante en este tipo de infraproducciones y, por tanto, no pasa nada por verla, aunque me gustaría saber de qué puede ser capaz este tipo con algo más de gallina. Si ha salido ya de la cueva, claro (guiño guiño)...
Saludos.

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