jueves, 11 de junio de 2026

Cuando los extremos se separan


 

Con muchas expectativas llegaba ODYSSEY a Sitges. El cuarto largometraje de Gerard Johnson venía avalado por las inmejorables críticas de sus otros tres films (TONY, HYENA y MUSCLE), en las que venía explorando diversas vertientes del thriller, empleando una mirada al mismo tiempo inmersiva y distante, lo que resulta en miradas extrañadas hacia una realidad cada vez más confusa. Estamos ante una película desacomodada y desagradable en actitud, tomando como punto de partida su protagonista, Natasha, una agente inmobiliaria que enmascara su día a día de deudas y adicciones con una actitud arrogante, que irá tornándose en una desconcertante huida hacia adelante. Con una larga primera parte, como de una hora, que por momentos tomaba prestados los rompedores preceptos del primer Ben Wheatley, nos situamos pegados al rostro de Tasha mientras esnifa ingentes cantidades de cocaína, elude no menos cantidades de llamadas de sus acreedores, intenta convencerse de su valía incomparable y sigue acumulando deudas desastrosas. Podría ser un vistazo a la caída en desgracia de una supuesta triunfadora, regado de garitos inmundos, personajes repulsivos y colapsos inminentes, pero la segunda parte no tiene nada que ver con ello. Curiosamente, al entrar una acción que se torna cada vez más sangrienta, el film se hace menos inteligible, llevándonos hasta un lugar del que no nos habían dado pistas, y ahí decae. No por ser mala, sino por no saber Johnson conectar dos extremos que, al menos a mí, se me hacen irreconciliables. Ahora bien, este señor, lo dije a propósito de HYENA hace una década, rueda como un grande, y eso hay que tenerlo en cuenta.
Lo mejor, Polly Maberly, que se echa ella sola a las espaldas un personaje complejo y desagradecido. Lo peor, que no puedes guardarte un personaje como "El Vikingo" hasta tan tarde...
Saludos.

No hay comentarios:

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!