Esta sección, denostada por algunos, alabada por otros, intocable por su creador y continuador, ha sido marco de lo más heterodoxo que se pueda encontrar en el inabarcable océano de esa cosa llamada cine. Género del más diverso, films censurados, enterrados por la incomprensión de su tiempo o joyas imposibles de amoldar a la tiranía de la amabilidad. Uno piensa en series B, incluso Z; trabajos que rozan el amateurismo; costes cero. Pero después de casi 700 títulos, lo predecible vuelve a desmoronarse y dar paso a lo inesperado. Qué decir de un film de ciencia ficción, sobre viajes en el tiempo, filmado en Hungría en 1942... ¡En plena WWII! Y digo más, porque SZÍRIUSZ está basada nada menos que en una obra de juventud del tres veces nominado al Nobel (no lo ganó nunca) Ferenc Herczeg, uno de los gigantes, hoy olvidado, de las letras magiares. Intentemos imaginar en qué condiciones podría rodarse este film, en un país zarandeado tanto por el nazismo como por el comunismo. Pero el caso es que sale adelante, con una premisa tan loca que me atrevo a decir que Zemeckis no fue tan lejos. Un bon vivant, aristócrata soltero y canallita, acude a una fiesta de disfraces, donde aquello le sabe a poco, y por sacudirse a las mosconas se larga a su casa con otros dos amigos a darle al coñac mañanero; ve un anuncio de citas en el periódico y allí que va, disfrazado de húsar y medio curda, para pedir la mano de la hija de un científico, que por el camino le enseña la máquina del tiempo que ha construido, con la que lo llevará hasta doscientos años atrás. Como el tipo va disfrazado, encaja a la perfección en un baile donde nadie lo está, y donde conoce a la hermosa cantante italiana Rosina, de la que cae prendado. No sé si es mucho, si es poco o quizá estoy exagerando algo, pero a mí me parece una joya extrañísima, que me confirma todo lo expuesto anteriormente, mientras maravillome de la imaginación que hay que tener no para hacer una peli de viajes en el tiempo, sino utilizar esa excusa para que estemos expectantes con un melodrama romántico repleto de pelucas, abanicos y frufrús...
No te la ves venir.
Saludos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario