CABALLOS SALVAJES, que hacía un siglo que no veía, ha venido a demostrarme que ha envejecido fatal. Se ha quedado antigua (y un poco ridícula también) la road movie protagonizada por Héctor Alterio y Leonardo Sbaraglia, por entonces (1995) estrella emergente. La premisa argumental ya es difícil de tragar, con un septuagenario atracando una sucursal financiera (no queda claro) y arrastrando involuntariamente al empleado al que atraca, que tras conocer su historia, al ser estafado en su momento, se convierte en su aliado, emprendiendo ambos un viaje hacia la frontera, mientras son perseguidos por sicarios contratados para recuperar el dinero. Se trata de un film de género inusual, que dibuja a este "héroe del pueblo", un viejo anarquista, aferrado a sus ideales, en un discurso político tan enternecedor como ingenuo. A lo mejor éramos entonces mejores personas, aunque más sano es trazar la paradoja del asesino evolucionado ¿es menos culpable quien emplea un palo que el que tiene una pistola? ¿y quien organiza el crimen sin mancharse las manos? De todas formas, en estos tiempos de populismos y arrastrados, no me extrañaría que tuviese una segunda vida. Otro detalle por el que se atraganta: Calamaro en la OST... glups...
Saludos.

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