lunes, 18 de mayo de 2026

A todo tren


 

Más bonita que entrañable, EL ÚLTIMO TREN tiraba de todos los recursos posibles para provocar la sonrisa cómplice, seguida del consiguiente humedecimiento ocular. Contaba la historia de un grupo de abueletes con mucho brío, los "Amigos del Riel", que se niegan a deshacerse de una histórica locomotora del siglo XIX, comprada por un estudio gringo para rodar una película, y como ellos pronostican, desguazarla cuando ya no les sirva. Con unos entrañables y siempre bien compenetrados Federico Luppi y Héctor Alterio, el film se ve sin mayores agobios, con la certeza de estar ante un entretenimiento de calidad, un poco tendencioso en lo sentimental, pero bastante entretenido. Podría haber sido más grande en manos más hábiles, porque ha quedado bastante olvidada, pero es un buen film en una cinematografía, la uruguaya, de tan morosa producción.
Saludos.

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... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!