martes, 7 de abril de 2026

La casa con gases


 

Una estafa, un petardazo o un suicidio artístico. Lo de Osgood Perkins venía oliendo regular desde el injustificado hype de LONGLEGS, que confirmaba a un buen creador de atmósferas (muy repetitivo, eso sí), pero al que le interesaba poco o nada la coherencia narrativa, derivando en batiburrillos efectistas pero naturalmente vacuos. No sé qué diablos pretendía con KEEPER, una tontería que se alarga hasta lo indecente, donde nos cuentan (supuestamente) una historia muy inquietante y muy terrorífica, pero que es apenas lo que hemos visto mil veces en pantalla, los mismos sustos, los mismos tropos. La pareja con menos química que puedas imaginar se va a la lujosa cabaña que él posee para celebrar su aniversario. A partir de ahí, ruidos, crujidos, apariciones y otras cosas. Sin desvelar nada (aunque da igual) les diré que hay personajes (y sólo pude contar cuatro) que aparecen, desaparecen sin aportar nada, luego vuelven a aparecer y, sí, a desaparecer por ensalmo. Este guion desastroso parece muchas cosas. Parece eso tan pesao del folk horror, parece un torpérrimo manifiesto feminista, parece un (otro) retrato emocional-psicológico abismal. Para mí es una de las pérdidas de tiempo más evidentes e injustificables que he visto últimamente. Por lo tanto, no pierdan el tiempo en ella, ni más ni menos.
Saludos.

1 comentario:

Jimmy FDZ dijo...

Insisto, llegará el momento en que las IA harán pelis y no sabremos diferenciar cuál es de Perkins y cual de la IA que saca trucos y tramas de aquí y de allá.
Saludos!

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!