jueves, 12 de marzo de 2026

Toxicosmos


 

LESBIAN SPACE PRINCESS es la película que se alzó con el premio a mejor film de animación en Sitges, por encima de cabriolas japonesas y monstruos interdimensionales, para enarbolar la bandera de la diferencia, posiblemente la única que nos hace iguales. Es la historia de Saira, princesa del planeta Clitópolis, que bebe los vientos por Kiki la Destructora, una aventurera borde y promiscua, que vive de hacerse selfies y promocionar sus aventuras, de las que se cuida de editar los fallos. Saira vive con sus inseparables y comprensivas madres, que jamás la pondrían en peligro fuera de los límites del gayverso. Sin embargo, Kiki es capturada y usada como cebo por los Maliens Hetero-Blancos, que necesitan la esencia femenina de Saira para poner en funcionamiento su infalible imán atractor de féminas. Claro que les suena todo este universo problemático de identidades sexuales, incels rabiosos y otras inseguridades, para poner en pie un relato divertido y sarcástico, más desenfadado que ácido, lo que me parece acertado para no caer en un bucle de clichés y neologismos mareantes. Es animación para adultos, aviso, porque no se escatiman los genitales, físicos y nombrados, aunque en realidad es un soplo de aire fresco, una modesta producción que está cosechando multitud de premios y personalmente, pese a adolecer de una estructura previsible, marca una alternativa valiente y necesaria en este panorama plagado de imbéciles y meapilas.
Saludos.

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... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!